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jueves, 13 de septiembre de 2018


Armonizar el  pensamiento económico entre los que siempre han vivido de un sueldo y los que se han generado su propio puesto de trabajo es casi del todo imposible.
-Los que siempre han tenido un sueldo, nunca o casi nunca se plantean de donde se les paga la nomina, ni si el trabajo que ellos realizan vale lo que cobran por el mismo, especialmente si trabajan para el sector público… En la mayoría de los casos, el sentido de la palabra  “productividad” no tiene el más mínimo significado para ellos.
Por otro lado están;
-Los que generan su puesto de trabajo, autónomos y en algunos casos más adelante, si tienen éxito, empresarios. Son muy sensibles al coste de producción y  a todo lo que conlleva aumento del mismo. Este gasto en relación con los ingresos, dará lugar a una productividad  positiva o negativa que marcara la viabilidad o no de la empresa.
Desde estas premisas, el resultado es la imposible armonización de pensamiento entre un asalariado y un empresario. Sin embargo, hasta el más cortito de los economista sabe que sin empresas no hay progreso al igual que sabe que si una empresa no es competitiva, está condenada a la desaparición.
El grueso de nuestros actuales dirigentes políticos  han sido en la mayoría de los casos asalariados, y eso los que han trabajado alguna vez, que muchos ni siquiera eso. Haría falta unos dirigentes con alturas de mira y que buscaran el autentico bienestar de la sociedad española para que se hiciera justicia con aquel que lo arriesga todo en beneficio de la sociedad.



miércoles, 31 de diciembre de 2014

EL AUTONOMO ESPAÑOL EL MAS CASTIGADO DE LA EUROPA DESARROLLADA


El colectivo de los trabajadores autónomos ha crecido notablemente en nuestro país en los últimos años. De hecho, el pasado mes de junio alcanzó la tasa del 19% del total de la población activa española. Sin embargo, el nuestro es un sistema que presenta diferencias con respecto a otros países europeos, tal y como ha publicado la revista Forbes. Unas diferencias que no dejan a España en buen lugar.
Francia es, según esta publicación, el mejor país donde ser autónomo. De hecho, la revista puntúa el sistema en vigor para los trabajadores autónomos con un 9,5 sobre 10. ¿El motivo? La existencia de cuotas depende de la profesión que se tenga así como de las ganancias que presente el trabajador.
Los autónomos franceses no pagan ninguna cuota en el primer año de su actividad. Con esa alta, el trabajador tiene derecho gratuito a asistencia sanitaria, jubilación, incapacidad temporal y pensiones de viudedad e invalidez.
Reino Unido ocupa la segunda posición del ranking de Forbes, con una característica destacada: cuota fija para todos los trabajadores autónomos, que oscila entre los 13 y los 58 euros. De la misma manera, los autónomos ingleses no deben realizar declaraciones trimestrales de IVA, que se paga al final del ciclo fiscal dependiendo de las ganancias que tenga cada trabajador.
A este sistema la publicación le otorga ocho puntos. Al igual que al italiano, cuyo rasgo principal es que solo se paga en función de las ganancias que se tenga, siendo la tasa máxima a pagar del 20%.
Alemania, en el último lugar
En el notable, pero con un punto menos, se sitúan los sistemas de trabajadores autónomos de Portugal y Holanda. En el primer caso por la inexistencia de cuota, así como la falta de obligatoriedad del pago del IVA. Entre sus puntos más débiles se sitúa el abono del 24,5% de los ingresos anuales.
Por su parte, en el sistema holandés se pagan 50 euros anuales de cuota de autónomos y, entre los aspectos negativos, Forbes señala que el trabajador debe pagarse su propio seguro médico, que cuesta aproximadamente 100 euros mensuales.
Por último, Forbes sitúa a Alemania en el último puesto del ranking, pues subraya como aspecto negativo la necesidad de pagar una cuota de 140 euros siempre que se superen los 1.700 euros limpios de ingresos al mes. De igual manera, los trabajadores autónomos deben pagar un seguro médico, que oscila entre los 150 y 200 euros al mes.
Cuotas e impuestos en España
En contraste con lo expuesto, en España es necesario hacer frente a una cuOta mensual de 260 euros. El autónomo debe, además, hacer frente a declaraciones trimestrales de IVA y de IRPF, cuyas cantidades variarán en función de la facturación y del tramo de cotización. Forbes no puntúa el sistema de nuestro país, por lo que es difícil establecer un puesto en el ranking. Aún así, en ciertos apartados la diferencia es notable. Incluso teniendo en cuenta los descuentos en la cuota mensual para nuevos autónomos que ha implantado recientemente la Ley de Emprendimiento que aprobó el Gobierno.
En primer lugar, estos descuentos son sólo para nuevos trabajadores por cuenta propia. En segundo lugar, su aplicación permitiría pagar 53 euros mensuales durante el primer semestre. Cantidad que pagan, por poner un ejemplo, los autónomos holandeses a lo largo de todo un año.


jueves, 13 de noviembre de 2014

El empresario no explota al trabajador




D.Juan Ramon Rayo
La propaganda socialista ha popularizado la idea de que el capitalista explota el trabajador para arrebatarle una parte de su salario. De acuerdo con semejante estampa, el obrero constituye un elemento esencial del proceso de generación de riqueza al que se le adosa un improductivo parásito que le impide retener la totalidad del “fruto de su trabajo”. La realidad, sin embargo, es más bien la opuesta.
El trabajo por el trabajo, la simple aplicación de esfuerzo en cualquier actividad, no genera en sí mismo riqueza. Si lo hiciera, los centenares de miles de viviendas construidas en España durante la burbuja o los aeropuertos vacíos e innecesarios paridos del trabajo humano se erigirían como monumentos a la prosperidad universal. Pero no lo hacen: al contrario, todos coincidimos en la magna dilapidación de recursos que han supuesto. Digamos que el trabajo allí dedicado fue una completa pérdida de tiempo: si los trabajadores que se ocuparon y retuvieron en tan disparatados proyectos hubiesen sido empleados en otras finalidades más útiles, toda la sociedad –empezando por los propios trabajadores– se habría visto beneficiada por esta buena dirección de los esfuerzos.
Que el trabajo sea en muchos casos una condición necesaria para generar riqueza no lo convierte en una condición suficiente. Es verdad que en un orden social extremadamente simple y primitivo casi cualquier trabajo permitía generar riqueza: las necesidades urgentes no satisfechas (alimentación, vestimenta, cobijo, ornamentación…) eran tantas y los medios potenciales para lograrlas eran tan poco variados (fuerza bruta) que, en efecto, lo único que se requería era esfuerzo físico; la coordinación de ese trabajo, sin carecer de importancia, apenas tenía un rol meramente técnico, de modo que era fácil confundir el esfuerzo humano con una condición suficiente para alumbrar bienestar.
Pero, por el contrario, en un orden social altamente complejo, las necesidades no urgentes por ser satisfechas y los medios disponibles para alcanzarlas son de tal enormidad que la función de seleccionar dónde y cómo maximizar en cada momento la creación de riqueza resulta de una importancia básica: no en vano, invertir los recursos de un modo significa no poder invertirlos de otro; es decir, seguir determinados cursos de acción bloquea la posibilidad de seguir otros. He ahí, precisamente, la labor fundamental que realiza el capitalista en su papel de promotor-empresario: seleccionar, bajo su propia responsabilidad y riesgo, aquellos planes de negocio que sí generan valor para los consumidores y a los que, una vez confeccionados, se incorporarán los distintos trabajadores. De la misma manera que para encontrar la salida de un extenso bosque es preferible contar con un buen guía que esforzarse en dar vueltas circulares, a la hora de coordinar a miles de millones de personas en generar riqueza resulta esencial contar con buenos capitanes del navío que eviten que naufrague ese proceso de coordinación social (la famosa “división del trabajo”).
Es entonces, cuando ya conocemos el destino hacia el que debemos dirigirnos –cuando el buen plan de negocios ha sido confeccionado por algún habilidoso empresario–, cuando ese plan puede comenzar a tomar forma contratando a los factores productivos necesarios para implementarlo, entre ellos los trabajadores. Pero fijémonos que el trabajador es sólo un relevante compañero de viaje una vez éste viaje ya se ha iniciado. Si de alguna forma fuese posible prescindir del trabajador (por ejemplo, robotizando su ocupación), el empresario seguiría generando riqueza con su plan de negocios; en cambio, el obrero sería incapaz de hacerlo prescindiendo del plan empresarial de negocios (a menos que él ejerciera de empresario exitoso vía empleo autónomo o cooperativas y confeccionara un plan de negocios tan bueno o mejor que el de sus rivales).
Por consiguiente, es el empresario el que cede al trabajador parte de la riqueza que su plan de negocios crea: lejos de rapiñar la plusvalía del proletario, es el trabajador el que toma parte de la plusvalía que le correspondería al empresario. Marx, por consiguiente, entendió el proceso social del capitalismo justo al revés: no se extraía el valor del proletario al capitalista sino, más bien, del capitalista al proletario. Claro que, también a diferencia de la propaganda marxista, en ningún caso puede decirse que todo ello suponga una explotación del trabajador al empresario: las relaciones laborales son acuerdos voluntarios donde ambas partes salen ganando y por tanto donde no existe parasitismo y sí simbiosis.
En suma. el capitalista proporciona la financiación, el empresario elabora el plan de negocios, el trabajador lo ejecuta en colaboración con muchos otros factores de producción y el consumidor disfruta de los masivos bienes así producidos. Capitalismo de libre mercado, se llama.
JUAN RAMON RAYO


EL ESCLAVO-AUTONOMO

Antes se denominaban esclavos
Carecen de derechos y solo tienen obligaciones. Lo que ha cambiado es el “señorito” que esclaviza al esclavo-autónomo. Antiguamente era un amo acaudalado o terrateniente. Hoy el “amo” es el Estado que se nutre de ellos para  crear a posteriori los actuales señoritos que no se denominan amos por el conflicto de posesión que ello provocaría entre los políticos-señoritos.
Antes de ganar el más mínimo euro tienen que pagar el total de impuestos y de seguros sociales como si estuviera obteniendo beneficios más que suficientes desde el primer día.. Si después queda algo, eso es para el Autónomo. Todo esto después de hacer una inversión casi siempre millonaria y en muchos casos e hipotecarse para toda la vida y así auto crearse el puesto de trabajo-esclavo denominado Autónomo.
Faustino Tomares.

domingo, 9 de noviembre de 2014

El Estado clientelar devora la economía real: sin autónomos y pymes no hay futuro.

EL ECONOMISTA.ES


El Estado clientelar devora la economía real: sin autónomos y pymes no hay futuro.

EEUU apoyó la economía productiva, Europa apoyó a sus gobiernos
El Gobierno invita a emprender a quien no debe, creando esclavos fiscales
En España se debería imponer la economía freelance y del emprendimiento

¿Por qué EEUU sale de la crisis y Europa (y España) no? Por la misma razón que la mayoría de los autónomos españoles se arruinarán; por un Estado que no está a disposición de la economía productiva, y que, escondido bajo una fachada de falso bienestar, genera esclavos fiscales y laborales. Sin apoyo a los autónomos y las pymes, España no tendrá futuro.
 Los datos no engañan. EEUU ha crecido a un promedio anual del 2,2% en el periodo 2010-2013, mientras que durante el citado cuatrienio, el ínfimo crecimiento de la UE ha sido del 0,8% y el de la Eurozona ha sido todavía menor, un 0,6% anual.
En EEUU, la Fed inyectó 2 billones de dólares entre 2008 y 2009 destinados a la economía productiva, y las las familias han vuelto a impulsar el consumo, las empresas han accedido al crédito y los bancos se han saneado. Por el contrario, el BCE únicamente destinó 1 billón de dólares (cuatro años más tarde) destinados a que los gobiernos para que pudieran pagar su deuda. El gran hándicap reside en que, paralelamente, se arrinconó a la economía real.
Además del papel de los bancos centrales, también hay diferencia en el papel de los Gobiernos. En EEUU, uno de los países con más libertad económica y con menos intervención estatal del mundo, el Estado está a disposición de la economía. Por el contrario, en Europa, el falso Estado del bienestar se ha convertido en el "bienestar del Estado" y, a la vez, en el "malestar de las familias, las pymes y los autónomos".
Las instituciones como problema
En relación a lo anterior y según Eduardo Martínez Abascal, profesor del IESE, Europa no ha lanzado ningún plan económico potente centrado en ayudar a las pymes, a la exportación o a las infraestructuras que haya tenido éxito.
Centrándonos en España, la situación se agrava, ya que el principal problema económico es de origen interno y se denomina "Sistema político-económico parasitario y clientelar", que se reproduce también a escala autonómica, generando hiperregulación y limitando la unidad de mercado.
La corrupción política institucionalizada que se deriva de ello está mermando nuestra competitividad y desprestigiando nuestra marca nacional, ya que el prestigio, el buen funcionamiento, la transparencia y la credibilidad de las instituciones públicas determinan en gran parte la competitividad económica del país.
Emprendedores destinados al esclavismo
Sin embargo y aunque nuestro corrupto sistema partitocrático no ofrezca las condiciones adecuadas para el emprendimiento, el Gobierno está lanzando mensajes confusos y centrados en una recuperación que no está consolidada, llamando a muchos "pseudo emprendedores" a emprender.
Estos emprendedores, motivados únicamente por la necesidad de sobrevivir, pero sin vocación ni preparación, tienen muchísimas posibilidades de fracasar empresarialmente. Y muchos de ellos arrastrarán deudas difíciles de amortizar. Consecuentemente, la mayor parte de estos emprendedores y autónomos habrán sido utilizados por el Gobierno como meros esclavos fiscales y laborales.
Pero aún así, la crisis ha revolucionado el funcionamiento y la estructura del mercado de trabajo español y, en virtud de ello, los españoles deberán cambiar su mentalidad y adaptarse a la nueva economía freelance y del emprendimiento.
El futuro pasa por ser autónomo
El autoempleo en España será una alternativa cada vez más aceptada y demandada, vía autónomo-freelance o autónomo-emprendedor. De hecho, la última EPA muestra una tendencia relativa a un crecimiento progresivo de autónomos en España. Por desgracia, también se deduce de la misma que el autoempleo se ha configurado como una alternativa al trabajo precario y al desempleo.
En cualquier caso, mientras el monstruo del Estado español siga devorando a la economía productiva para alimentarse, un altísimo porcentaje de nuestras pymes y autónomos serán cadáveres empresariales antes incluso de comenzar su andadura emprendedora.
·         Si queremos que en España triunfe la nueva economía freelance y del emprendimiento, el Estado se debe poner al servicio de los autónomos y las pymes. Y no al revés.



miércoles, 13 de agosto de 2014

LAS PYMES CREAN EMPLEO MIENTRAS QUE LAS MULTINACIONALES LO DESTRUYE

Este titular pasa totalmente desapercibido. A los poderes reales y a las marionetas de estos, los políticos, no les interesa que se debata sobre esta increíble incongruencia. El mercado laboral español esta acaparado, dejando al lado a la súper administración pública, de un lado, empresas multinacionales constituidas en oligopolios de "productos de consumo obligado" Eléctricas, telecomunicaciones, petroleras, banca, grandes empresas de servicios (FCC, Correos, Ferrovial, EULEM, ACS etc.), Televisiones y Medios de Comunicación, Renfe, Iberia, ADIF, AENA, etc. etc. y por otro lado los Autónomos y Autónomos-PYMES, empresas de “no obligado consumo” que funcionan en régimen de economía de mercado libre pero totalmente intervenidas por gobierno y sindicatos.
Las multinacionales que conforman los oligopolios de “productos de obligado consumo” gracias a la ordenación del mercado por nuestros políticos, funcionan como monopolios en la práctica. Son tan pocas empresas en cada sector que normalmente pactan precios, ofertas, modos de servicio etc. A pesar de que existe La Comisión Nacional de la Competencia, dependiente del gobierno, esta funciona de coartada de las multinacionales. De vez en cuando sancionan a alguna de esas multinacionales con una cantidad de dinero, enorme y escandalosa para el ciudadano pero que siempre es una cantidad mínima al dinero estafado al consumidor. La prensa, parte de esta oligarquía, airea muy estratégicamente la sanción. El número de empleos que ofrecen en relación a los beneficios, es siempre infinitamente inferior proporcionalmente al número que se ofrece en empresas fuera de esta oligarquía. Dado que los clientes están obligados a consumir sus productos, la dirección optimiza al máximo el trabajo de aquellos aún a costa de bajar la calidad del servicio. No hace falta que se hable aquí, de la nula preocupación que tienen los presidentes de esas empresas a que un cliente se le enfade. Bien por las enormes colas, bien por los abusos en las tarifas, bien por el mal trato recibido o por el peor servicio etc. Estamos obligados a volver o en el peor de los casos a cambiar a otra empresa del sector que nos tratará igual o peor. Así cada vez reducen más el número de puestos de trabajo, la calidad del servicio, dado el régimen de monopolio en el que trabajan, no es necesaria. Cuántas veces hemos llegada a una oficina de la banca, de correos, de Endesa etc. etc.  y nos hemos encontrado cuarenta clientes por delante y uno o dos empleados atendiendo, muchas veces.
Al otro lado con una filosofía totalmente contraria están las pequeñas empresas que no trabajan en régimen de monopolios que por supuesto no venden productos de obligado consumo y que además hay mil donde comprar. En estas empresas la única garantía de éxito es que el cliente se vaya contento para que vuelva. Les voy a decir como se consigue; Siendo amable con los clientes, intentando vender más calidad y más barato que los otros miles de la competencia, Intentando atender a los clientes con la mayor celeridad posible, en definitiva dando el mejor de los servicios. Para esto tenemos que tener un personal suficiente y motivado, más o menos, que no sea un número en la empresa. Naturalmente este tipo de servicio muy lejano al que dan las multinacionales es mucho más costoso. Hay días que hay más personal que clientes y es por eso por lo que la última vez que vi los datos hace años, hoy no sé donde verlos, la pequeña empresa empleaba cuatro trabajadores donde la multinacional del mismo sector necesitaba “uno” hoy puedo asegurar que la relación es superior de cuatro a uno. Así que con esta simple regla los pequeños dan más de cuatro veces más trabajo que los grandes. Así y todo cada vez es menor el número de trabajadores en el mercado. Ello es debido a que las multinacionales están copando más sectores empresariales.
Y ahora la pregunta del millón “como es posible que se de esta situación” Lo de siempre, llevamos veinte años o más en que nuestra administración pública no deja de legislar para dificultar la viabilidad a la empresa pequeña y que beneficia a las grandes. En la gestión de la burocracia es en lo único que las grandes multinacionales ganan a las pequeñas empresas. Hoy  no se sanciona a los pequeños por infracciones, raramente las hay, hoy se sanciona por “defectos en burocracia en prevención” de: sanidad, riesgos laborales, vigilancia de la salud de los empleados, papeles de la administración mal gestionados, defectos en relaciones laborales que para nada afectan en estas etc. etc. Hoy un pequeño empresario tiene que dedicar más energías a gestionar papeles que a la gestión de la propia empresa y eso después de tener que pagar a una gestoría.
N.P. yo soy un autónomo de toda la vida e hijo de autónomo, quizás por la gran experiencia que tengo, de por explicadas algunas cosas que no lo estén. Pero quedaría encantado de explicarlo a quien no lo entienda. Mi correo es ff@frutasfaustino.com

Faustino Tomares. Presidente de PYMES y Autónomos de Tomares.

martes, 22 de julio de 2014

EL SUELDO BASE HA DEJADO SIN FUTURO A LOS JOVENES SIN CUALIFICACION

Desde que los sindicatos tomaron el poder en el mercado laboral español en connivencia con los distintos gobiernos, han arruinado el futuro de nuestros jóvenes sin preparación, además de hacer inviable el futuro de muchas profesiones de orientación manual y artesana.
 Antes de que llegáramos a esta situación. En cualquier pequeña empresa, comercio o con cualquier trabajador autónomo, el joven sin cualificación entraba en calidad de aprendiz. Unas veces a demanda del empleador y otras a propuesta de los padres del joven. La intención del aprendiz o los padres de este, no era ni con mucho la contraprestación monetaria. Era evitar que su hijo estuviera todo el día  tirado en la calle o en el sofá viendo la televisión, pero fundamentalmente el aprendizaje de un oficio que en el futuro, en muchos casos, le sirviera para ganarse la vida. De ahí vino la formación de comerciantes y artesanos de todo tipo, albañiles, carpinteros, fontaneros, carniceros, fruteros, electricistas, panaderos, pasteleros, orfebres, talladores, floristeros, etc. etc. etc. En definitiva profesionales que han resultado determinantes para llevar a España a unos niveles de progreso como nunca antes habíamos conocido.
Luego llegó la dictadura de los sindicatos respaldados por el gobierno de turno que hicieron de “la defensa de los trabajadores” el negocio del siglo y fundamentalmente el de ellos. Han hecho inviable en buena parte la auto-empresa o la mini-PYME. De ahí la desaparición de muchos tipos de autónomos artesanales. A cambio han creado un nuevo colectivo social, “los Ninis” ya saben, ni estudian ni trabajan, ni tienen perspectiva de nada. También llamada en algunos casos “la generación perdida” de importante costo para la sociedad y de graves consecuencias de futuro para ellos. Para una pequeña empresa o un autónomo es del todo imposible pagar a un “Nini” el coste total que produce este tipo de trabajador a la empresa. Este coste en la muy mayoría de los casos, es del todo desproporcionado a la rentabilidad de su producción.
Esta es la situación actual. Los Ninis sin futuro y los autónomos por cuenta propia ahogados por una legislación laboral que le hace imposible crecer y en muchos casos la viabilidad….Pero, la “paz social” esta garantizada. Lo que no sabemos es hasta cuándo.
N.P. La mayoría de la sociedad, desconoce los costes totales que soporta la empresa, aparte del sueldo, por puesto de trabajo. Pero ya ese es otro tema.


Faustino Tomares. Presidente de PYMES y Autónomos de Tomares.